{"id":842,"date":"2018-11-21T13:48:15","date_gmt":"2018-11-21T12:48:15","guid":{"rendered":"https:\/\/cruxgame.com\/?p=842"},"modified":"2026-01-08T16:11:44","modified_gmt":"2026-01-08T15:11:44","slug":"emocion-y-personalidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ricardozamora.com\/es\/emocion-y-personalidad\/","title":{"rendered":"Emoci\u00f3n y personalidad"},"content":{"rendered":"<p><span><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"\" data-id=\"8503\" width=\"600\" data-init-width=\"768\" height=\"705\" data-init-height=\"902\" title=\"Phineas-Gage\" src=\"https:\/\/ricardozamora.com\/wp-content\/uploads\/Phineas-Gage.webp\" data-src=\"https:\/\/ricardozamora.com\/wp-content\/uploads\/Phineas-Gage.webp\" data-width=\"600\" data-height=\"705\" style=\"aspect-ratio: auto 768 \/ 902;\"><\/span><\/p>\n<h1>Emoci\u00f3n y personalidad<\/h1>\n<p>Hace unas semanas asist\u00ed al \u00faltimo Advanced Research Seminar del Leadership Development Research Centre (<a href=\"http:\/\/www.esade.edu\/research-webs\/eng\/glead\" rel=\"noopener\" target=\"_blank\" title=\"Leadership Development Research Centre\">GLEAD<\/a>) de ESADE. El tema tratado fue la Hip\u00f3tesis de Marcadores Som\u00e1ticos de Antonio Damasio (SMH \u2013 Somatic Marker Hypotheses). Dentro de la presentaci\u00f3n, Artur Massana explic\u00f3 tambi\u00e9n el conocido caso de Phineas Gage. Intrigado, me puse a investigar sobre el tema derivando en algunos aprendizajes muy interesantes.<\/p>\n<p>Phineas Gage es uno de los casos m\u00e1s famosos de personas que sobrevivieran a un accidente grave con lesiones cerebrales. El 13 de septiembre de 1948 estaba trabajando en la construcci\u00f3n de un ferrocarril en Vermont cuando una explosi\u00f3n accidental proyect\u00f3 una barra de hierro que le atraves\u00f3 la cabeza entrando por alg\u00fan punto de la mejilla y saliendo por el l\u00f3bulo frontal (Ver <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=VADJQGJ85rw\" rel=\"noopener\" target=\"_blank\" title=\"Phineas Gage's injury digitally remastered\">v\u00eddeo<\/a>). Phineas no solo sobrevivi\u00f3 al accidente sino que desde el principio aparent\u00f3 mantener intactas sus capacidades intelectuales y no sentir dolor. Se recuper\u00f3 y fue dado de alta aunque su personalidad cambi\u00f3 y su car\u00e1cter se volvi\u00f3 irregular, irreverente y grosero, demostrando poco respeto a sus semejantes. Tambi\u00e9n se hab\u00eda vuelto impaciente y obstinado, pero caprichoso y vacilante a la vez.<\/p>\n<h3>Relacionando emociones, personalidad y zonas del cerebro<\/h3>\n<p>La citada hip\u00f3tesis de los marcadores som\u00e1ticos de Damasio se argumenta sobre la base de que dichos marcadores proveen de una se\u00f1al capaz de identificar que eventos actuales han tenido consecuencias emocionales en el pasado. Como consecuencia intervienen y gu\u00edan la toma de decisiones en entornos de complejidad e impredecibilidad Entrar\u00eda dentro del campo de la Neurociencia Afectiva que se refiere a los sustratos neurales subyacentes de la emoci\u00f3n y el estado de \u00e1nimo. En esta \u00e1rea, el Sistema L\u00edmbico es uno de los modelos anat\u00f3micos mas aceptados en lo que se refiere a las regiones del cerebro involucradas en la emoci\u00f3n. Lo propuso Paul MacLean en 1949 y a pesar de haber sido criticado tanto emp\u00edrica como te\u00f3ricamente, el concepto de \u201ccerebro emocional\u201d de MacLean se ha mantenido dominante hasta hoy. Consiste b\u00e1sicamente en que el cerebro se puede subdividir en tres sistemas interactivos, el cerebro reptiliano, el m\u00e1s primitivo y responsable de las emociones m\u00e1s primarias como agresi\u00f3n y miedo, el \u201cviejo\u201d cerebro mamario responsable de las emociones sociales y el \u201cnuevo\u201d cerebro mamario o neocortex que representa la interface entre la emoci\u00f3n y la cognici\u00f3n, y ser\u00eda responsable del control de las respuestas emocionales de los otros sistemas (Dalgleish, Dunn, y Mobbs 2009).<\/p>\n<p>A su vez, casos como el de Phineas Gage donde se da\u00f1a la parte ventromedial del l\u00f3bulo frontal ense\u00f1an que a pesar de mantenerse las funciones intelectuales intactas el da\u00f1o produce inhabilidad emocional y comportamiento socialmente inadecuado.Actualmente existe un campo de investigaci\u00f3n interdisciplinario, la Neurociencia Social Afectiva que trabaja aproximando la psicolog\u00eda social y la neurociencia cognitiva.Los tres niveles de an\u00e1lisis que se dan en este campo son el nivel social referente a los factores motivacionales y sociales que influyen en el comportamiento y la experiencia, el nivel cognitivo relativo a los mecanismos de procesamiento de la informaci\u00f3n y el nivel neural relativo a los mecanismos cerebrales.(Ochsner y Lieberman 2001).<\/p>\n<h3>Conclusi\u00f3n<\/h3>\n<p>Siguiendo en la misma l\u00ednea argumental, debemos diferenciar las emociones de los sentimientos siendo las primeras estados corporales que responden a procesos no racionales generados en las estructuras subcorticales. Ser\u00edan mecanismos b\u00e1sicos que responden a est\u00edmulos de manera innata. Los sentimientos por su parte relacionan la emoci\u00f3n y el objeto que la excita tomando consciencia de la emoci\u00f3n en s\u00ed mediante procesos racionales a nivel cortical. Aqu\u00ed debemos distinguir entre emociones primarias como aquellas innatas y preorganizadas que dependen del sistema l\u00edmbico y secundarias consecuencia de la formaci\u00f3n de conexiones sistem\u00e1ticas entre los grupos de objetos y situaciones por un lado y las emociones primarias por otro (Damasio 2006).<\/p>\n<p>Llegados a este punto habr\u00eda que ver cu\u00e1les son las denominadas emociones b\u00e1sicas y cuales son variaciones de estas. Quiz\u00e1s las m\u00e1s aceptadas son Felicidad, Tristeza, Ira, Miedo y Disgusto. Aunque si bien es cierto que en este punto no hay acuerdo y que hay autores que hablan de dos mientras otros hablan de diez, casi todos incluyen bajo una definici\u00f3n u otra las cuatro primeras de las cinco citadas (Ortony y Turner 1990).<\/p>\n<p>Finalmente vemos por qu\u00e9 el pobre Phineas Gage a pesar de haberse recuperado f\u00edsicamente nunca volvi\u00f3 a ser el mismo. La lesi\u00f3n le imped\u00eda emociones fundamentales, necesarias para evaluar situaciones cotidianas y para interactuar con los dem\u00e1s. La personalidad le cambi\u00f3 para siempre.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Dalgleish, T., Dunn, B. D., &amp; Mobbs, D. (2009). Affective Neuroscience: Past, Present, and Future. <em>Emotion Review<\/em>, <em>1<\/em>(4), 355\u2013368. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1177\/1754073909338307\" style=\"outline: none;\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1177\/1754073909338307<\/a><\/li>\n<li>Damasio, A. (2006). <em>Descartes\u2019 error\u202f: emotion, reason and the human brain<\/em>. London: Vintage.<\/li>\n<li>Ochsner, K. N., &amp; Lieberman, M. D. (2001). The emergence of social cognitive neuroscience. <em>American Psychologist<\/em>, <em>56<\/em>(9), 717\u2013734. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1037\/0003-066X.56.9.717\" style=\"outline: none;\"><\/a><a href=\"https:\/\/psycnet.apa.org\/doiLanding?doi=10.1037%2F0003-066X.56.9.717\" target=\"_blank\" style=\"outline: none;\" rel=\"noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1037\/0003-066X.56.9.717<\/a>.<\/li>\n<li>\n<p>Ortony, A., &amp; Turner, T. J. (1990). What\u2019s basic about basic emotions. <em>Psychological Review<\/em>, <em>97<\/em>(3), 315\u2013331.<\/p>\n<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">Reading Time: <\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">minutes<\/span><\/span>Emoci\u00f3n y personalidad Hace unas semanas asist\u00ed al \u00faltimo Advanced Research Seminar del Leadership Development Research Centre (GLEAD) de ESADE. 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