Las estructuras influyen en el comportamiento

The Icosystem Game

Una de las enseñanzas más potentes de la teoría de sistemas es que las estructuras modifican el comportamiento.

Podemos considerar estructuras a todo aquello que condiciona nuestras decisiones. En una empresa podemos hablar de los procedimientos, las reglas (escritas y no escritas), los manuales de actuación, las bases de datos con un tipo de entradas y formatos y no otros, la manera de hacer los informes y el tipo de información que contienen, etc. También las infraestructuras, el hardware, incluso el espacio, la logística de trabajo, etc. Todo condiciona que hagamos las cosas de una manera y no de otra.

En nuestro día a día, al ir a trabajar, un semáforo lento nos motiva a apurar el disco, trabajar en una empresa jerarquizada o burocratizada limitará nuestras opiniones e ideas o cobrar sustanciosos bonus individuales desincentivará nuestras decisiones colaborativas.

Si queremos modificar el comportamiento en una organización debemos saltar las soluciones simplistas que apuntan al aumento de control, al establecimiento de sistemáticas miopes centradas exclusivamente en el objetivo, o a imposiciones directas mediante coerción o motivación externa, normalmente de índole económico.

Debemos ir a las causas profundas que motivan el comportamiento y tratar de modificarlas. Debemos investigar los límites y los condicionantes y establecer los mecanismos para superarlos.

No debemos tener dudas de que un cambio de reglas hará variar el comportamiento de forma más efectiva que si tratamos de incidir en él de manera directa.

Hay un juego muy ilustrativo que muestra de manera muy visual el tema y que creo que vale la pena que conozcáis. Es “The Icosystem Game”.